la brisa de la primavera

en la plaza estoy sentado, la brisa me toca los pies
cuando camino pensativo, me pregunto si en algún momento se abrirá el cielo
cuando me detengo, el cielo se abre, dando un grito en el silencio del tumulto que me rodea

me escondo, pero pronto empiezo a caminar, sin destino, porque ya he llegado a donde debía
en este acto de loco, con mis anteojos de sol, la gente no sabe que pensar de mi.
se nota en sus ojos, un debate, un juicio.
mientras el cielo da una partitura, una declaración gris, para todo melancólico en la audiencia

cuando llego al lugar donde empece, me avisas que no llegaras
cuando llego, me entero que debo irme de vuelta.
cuando llego, me doy cuenta que es solo un instante, debo volver a ser juzgado.

la brisa de la primavera me devuelve a la realidad
me doy cuenta que llueve, de que me miran raro, con mis anteojos de sol en pleno diluvio.
me doy cuenta que no he de llegar a tiempo a donde debo
me doy cuenta que la brisa de la primavera todavía me acompaña y se esconde en mis pies.